agosto 22, 2008

El Estado de la Corrupción

Posted in Uncategorized a 12:25 pm por 180sur

La gestión de gobierno 2004-2008 demostró de forma rotunda que en materia de corrupción los tres partidos que han gobernado el país en la historia reciente son capaces de superarse uno a otro cuando de depredar al Estado se trata. La libre Currupción del Estado.

Sin embargo, y a pesar de los avances de la corrupción, la sociedad no debe rendirse y, por el contrario, debe levantarse contra este flagelo.

Para luchar contra la corrupción hace falta, entre otros elementos, un Ministerio Público independiente del Poder Ejecutivo, una especie de fiscal anticorrupción, “porque el gobierno no se va a perseguir el mismo”, una justicia más diligente y eficiente, sanciones más drásticas contra los funcionarios corruptos y mayores controles para evitar la tentación de corromperse.

Pero lo fundamental, más allá del discurso y la voluntad política de quienes dirigen el Estado, es el empoderamiento de la sociedad frente a un mal que cada día más parece invencible.

A esta conclusión llegaron por separado María Teresa Cabrera, de la ADP; Javier Cabreja, de Participación Ciudadana; Servio Tulio Castaños Guzmán, de Finjus; Manuel Cabrera, de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera; Fidel Santana, del Foro Social Alternativo; Julio César de la Rosa, de la Alianza Contra la Corrupción; el jurista Eduardo Jorge Prats y los comunicadores Huchi Lora y Nuria Piera.

“No puede haber un nivel de corrupción cada vez mayor sin que en la ciudadanía haya un alto índice de permisividad frente a los corruptos –como lamentablemente está pasando-, un grado de indiferencia, incluso de aceptación y comprensión de aquellos funcionarios que incurren en actos de corrupción”, consideró el dirigente popular Fidel Santana.

Subrayó que en la sociedad dominicana hace falta educación, más conciencia y un nivel de organización capaz de generar presión y lograr una movilización social en rechazo a los corruptos.

De la Rosa destacó que una herramientas útil para combatir la corrupción es la Ley de Libre Acceso a la Información Pública, la cual obliga a las instituciones a entregar los datos que requiera cualquier ciudadano.

No bastan nuevas leyes y organismos
En la práctica quedó demostrado que la creación de organismos especializados para perseguir la corrupción no ha rendido los frutos esperados.

Además de haber creado la Comisión Nacional de Ética, el Poder Ejecutivo elevó a dirección lo que antes era el departamento de Prevención Contra la Corrupción (Depreco) y ahora es la Dirección Nacional de Persecución Contra la Corrupción Administrativa (DPCA). Pero los resultados siguen siendo desalentadores: según las estadísticas oficiales, de 227 casos de corrupción recibidos por la DPCA, apenas cuatro fueron resueltos.

“El Departamento de Prevención y Lucha contra la Corrupción Administrativa e Inespre son la misma cosa, no sé qué hacen abiertas esas entidades, porque aquí no se está haciendo nada en ese sentido”, dijo el periodista Huchi Lora.

Por ejemplo, indicó, la DPCA no ha salido a averiguar si el Gobierno está pagando leche o agua para el desayuno escolar, “una cosa que está tan clara”. Tampoco ha hecho nada en el caso de la Sun Land, ni en el caso de las “nominillas”.

Algunos piensan que la sociedad es indolente, pero a lo mejor es que es impotente. Es decir, que muchos piensan que la lucha contra la corrupción no va a tener ningún resultado. La gente cree que es pleito perdido de antemano y no lo echa, y yo creo que hay que convencerla que si se echa el pleito lo gana.

Hay que construir esa conciencia, recalcó Huchi.
Por otro lado, la creación de leyes especiales, como la de Contratación y Compra de Bienes y Servicios Públicos tampoco ha logrado frenar la desviación de recursos del erario hacia los bolsillos de funcionarios inescrupulosos.

Debilidades
Todos los entrevistados para este trabajo indicaron que la principal debilidad que tiene el organismo encargado de enfrentar la corrupción en el sector público (la DPCA) es que depende del Poder Ejecutivo.

“No es fácil para el Gobierno admitir que los funcionarios designados por él han cometido actos de corrupción, y siempre van a buscarle un bajadero”, advierte De la Rosa.

Mientras que para el empresario Manuel Cabrera el principal problema está en la falta de institucionalidad, el hecho de que no se le da la importancia debida al respeto de la ley.

Faltan recursos
Otro factor que limita la lucha contra la corrupción es la falta de recursos, apenas seis fiscales anticorrupción y un presupuesto de RD$32 millones.

A la DPCA le falta desde personal, entrenamiento, hasta apoyo logístico.

Un elemento clave es la falta de voluntad política de parte de quienes están al frente del Gobierno.
Por su lado, Octavio Líster, director de la DPCA, dice que hay que aglutinar los esfuerzos de todos los actores, y eso se ha intentado desde la Comisión Nacional de Ética.

En la parte de la investigación y la acusación hay instituciones que son fundamentales, como la Cámara de Cuentas, la Procuraduría General de la República, la Policía Nacional y la Unidad de Inteligencia Financiera de la Superintendencia de Bancos y la Contraloría General de la República.

Sin embargo, señala Líster, siempre hay inconvenientes, limitaciones y debilidades. Por ejemplo, actualmente la Cámara de Cuentas está desintegrada y la anterior nunca envió a la DPCA una auditoría de las que realizó, no obstante estar establecido por ley.

Sus optimismo no puede esconder un dejo de frustración en cuanto a los resultados de la lucha contra la corrupción.

Tal parece que el funcionario percibe lo mismo que el resto de la sociedad: la lucha se está perdiendo.
“Pero hay que echar el pleito”.

Consecuencias de la corrupción
Lo primero es que los recursos que se embolsillan los corruptos no llegan a los programas sociales, hay miles de dominicanos que dejan de comer por esta razón, niños sin escuela, y el país pierde oportunidades para avanzar en lo institucional y lo social, advierte Fidel Santana.

Pero la vertiente más dañina es la que tiene que ver con la desmoralización colectiva que genera en la sociedad.
Otro efecto negativo, agrega el empresario Manuel Cabrera, es que la corrupción y la falta de institucionalidad alejan a los potenciales inversionistas extranjeros.

En suma, añade Javier Cabreja, el deterioro social y la pobreza tienen su explicación en la corrupción.
En lo político, hace que la ciudadanía pierda confianza en el sistema y provoca que crezca el descrédito en las instituciones esenciales.

Se estima que en los cuatro años del gobierno pasado el Estado dominicano perdió unos RD$200 mil millones debido a la corrupción.

Grado a grado
En cuanto al grado a grado, además de servir de caldo de cultivo para la corrupción, la consecuencia inmediata es que las obras se encarecen y tienden a ser de menos calidad, debido a la falta de supervisión. Apenas el 20% de las obras públicas son asignadas mediante concurso público.

German Marte.eldia

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